Una clave que revolucionará su matrimonio
VIDA FAMILIAR
Antes de casarnos, José Luis y yo, nos hicimos dos promesas delante de Dios. La primera era la firme decisión de servirlo por el resto de nuestras vidas.
Allí, en el parque de la iglesia, al pie del mástil, solos los dos, tomamos ese compromiso. Nunca olvidaremos esa noche, con el paso de los años fuimos testigos de cómo Dios tomó en serio nuestras palabras. La segunda promesa fue la









